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CUMBRE DECISIVA
PARA EUROPA // DECISIÓN DE CONSENSO TRAS LA CRISIS ABIERTA POR
LOS RECHAZOS DE FRANCIA Y HOLANDA >> CRÓNICA DE LA
JORNADA La UE
prolongará un año el plazo de ratificación de la
Constitución
• Dinamarca, Portugal, Irlanda y
la República Checa anuncian el retraso de los
referendos
ELISEO OLIVERAS
Los dirigentes de los Veinticinco acordaron
anoche prolongar un año el proceso de ratificación de la
Constitución Europea --hasta mediados del 2007-- y abrir un
plazo para reflexionar sobre el futuro de la integración y
superar la crisis abierta tras los rechazos de Francia y
Holanda. La fórmula consensuada permitirá a los países que lo
deseen continuar con los procesos de ratificación, explicó el
presidente semestral de la Unión Europea (UE), el primer
ministro luxemburgués Jean-Claude Juncker. Al mismo tiempo,
planteará la posibilidad de "retrasar los referendos
previstos, abriendo un plazo de reflexión, debate y diálogo",
según Juncker, en los estados donde el no está ganando
terreno. La decisión tuvo efectos inmediatos: Dinamarca,
Portugal, Irlanda y la Re- pública Checa anunciaron anoche que
posponen sus referendos. La primera jornada del crucial
Consejo Europeo estuvo centrada en la crisis política de la
UE. Los partidarios de seguir con el proceso de ratificación
--Alemania, Francia, España, Bélgica y numerosos países del
Este-- se impusieron a Gran Bretaña, Holanda, Dinamarca y
Suecia, que defendían el aplazamiento del mismo durante una
pausa de larga duración. La fórmula consensuada intenta salvar
el Tratado al prolongar el plazo de ratificación, que
finalizaba en noviembre del 2006, para permitir un nuevo
referendo en Francia tras las elecciones del
2007.
Defensa de Zapatero El presidente del Gobierno
español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió con ahínco la
validez de la Constitución. "El único tratado posible es éste"
y "hay que defenderlo", afirmó. "No podemos dar la impresión a
los ciudadanos europeos de que la opinión de dos países se
impone al resto", argumentó Zapatero. El canciller alemán,
Gerhard Schröder, abogó también por proseguir con la
ratificación. "Decir que la Constitución está muerta
desacredita el sí alemán", manifestó, antes de comenzar
la cumbre. Schröder explicó que existen dos ideas de Europa:
una, como un mero mercado, y otra, política. "Necesitamos la
unión política más que nunca", insistió. Schröder defendió la
ampliación frente a los temores expresados por los ciudadanos
franceses y holandeses. "La ampliación es el proyecto de paz
de Europa", recordó.
Cumbre extraordinaria El
presidente francés, Jacques Chirac, reafirmó por su parte "la
voluntad de Francia de mantener su lugar en la construcción de
una Europa política" pese al resultado negativo del referendo.
Chirac también defendió proseguir el proceso de ratificación.
"No le corresponde a un país decidir la suerte de un tratado
negociado y firmado por 25", manifestó. Chirac, no
obstante, planteó que ante la nueva situación creada hay que
reflexionar sobre si la UE puede continuar ampliándose sin que
existan las instituciones que aportaba la Constitución,
capaces de hacerla funcionar de forma eficaz. Chirac propuso
"iniciar una reflexión para reconciliar a los ciudadanos con
el proyecto europeo" a través de una cumbre extraordinaria que
abordaría "las cuestiones de fondo que comprometen el futuro
de la UE". Frente a los dirigentes europeístas, el primer
ministro británico, Tony Blair, insistió en la importancia de
reflexionar sobre los retos que afectan a Europa, como la
globalización. Blair destacó que hay que primar políticas
concretas sobre la competitividad y la seguridad y focalizarse
menos en la Constitución. A pesar de que los líderes de los
Veinticinco no abordarán hasta hoy la espinosa cuestión sobre
cómo financiar la ampliación de la UE, los principales países
mantuvieron ya ayer las primeras escaramuzas. Frente a la
predisposición de Alemania y Francia a facilitar un acuerdo
que transmita el mensaje de que la UE sigue adelante pese a la
crisis política abierta, Gran Bretaña da muestras crecientes
de desear que no se logre en la cumbre un acuerdo sobre el
marco presupuestario para el periodo 2007-2013. El Gobierno
español analizaba anoche las repercusiones detalladas que la
propuesta de compromiso de la presidencia puede tener en las
diferentes ayudas que recibe España de la UE. El Gobierno,
pese a mantener las reivindicaciones de una prórroga de tres
años adicionales para el fondo de cohesión, reconoce que "va a
ser difícil" arrancar una mejora suplementaria a la oferta
final luxemburguesa. La propuesta de la presidencia reduce las
ayudas netas españolas, una vez deducida su contribución a la
UE, a sólo 6.000 millones de euros para el conjunto del
periodo 2007-2013.
Noticia publicada en la página 2 de la edición
de 6/17/2005 de El Periódico - edición impresa. Para ver la
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